24 oct 2012

1,2,3... Avance!!!! Genio de extrarradio

Un libro de Sergio Fanjul ilustrado por Cristóbal Fortúnez

El propio Sergio Fanjul lo anunciaba hoy en su Facebook. En breve saldrá publicado un libro suyo de relatos ilustrado por mí, del que puedo adelantar que la portada será algo similar a esto que veis. El título: Genio de extrarradio. Por ahora no sé si debo decir mucho más que que me entusiasmaron los relatos al leerlos por primera vez, que he utilizado por primera vez en mi vida negros puros en el color de las ilustraciones y que el libro se presentará en noviembre en, dice Sergio, Malasaña. Avanzaremos más cosas pronto.

23 oct 2012

Fauna Mongola 63: Phishing...


Yo es que soy un poco bi
Me había olvidado de subir la última actualización de Fauna Mongola al blog. Y lo hago justo a tiempo, porque mañana quiero subir un post nuevo, que, adelanto la primicia, se llamará "Benditos museos" (siempre y cuando no cambie de opinión al levantarme, vamos, que todo puede ser).

Una cosa que siempre me ha llamado la atención es ese juego maravilloso de crear expectativas irreales a la hora de buscar pareja. Las mujeres lo hacen, los hombres lo hacemos. Pero la que creo que es la treta más cachonda y sofisticada de todas es esta, porque juega directamente con la mente retorcida que tenemos la mayoría de los varones. En serio os digo que hay un buen puñado de chicas especializadas en dejar caer en medio de una conversación su posible interés en personas de su mismo género. Ya está. Nada más. Todo el resto de la historia se gesta en la mente del chico, señor o caballero que asocia los términos bisexualidad, promiscuidad y disponibilidad y que hará lo posible por descubrir qué hay de cierto en la afirmación. En el caso de ser verdad, un apunte: Que a alguien le gusten las gambas y además le guste el chocolate no va a hacer que por ti se coma unas gambas con chocolate. No necesariamente.

Picaste!

20 oct 2012

Jordi Hurtado es real

No es un holograma

Y ahora algo que me hace mucha ilusión....
¿Sabíais que Cuaderno Blackie Books está siendo todo un éxito? ¿Pensabais que esto iba a terminar en verano? Ni de coña, Cuaderno no para de crecer. De hecho, tiene actividades y juegos para pasarlo bien todo el año. Y cada día tiene más fanses!!!! No os lo creéis? Pues mirad este video tan chulo que me mandan de Blackie Books...
http://www.youtube.com/watch?v=BHqm9zhdKZw

Tú también creías que Jordi Hurtado era un holograma?

5 oct 2012

Gatitos

La tostada hizo santo al gato

Hace no mucho tiempo saltaba a los medios la noticia de que un cerebro artificial creado por Google había decidido ponerse a buscar gatitos por Internet. La noticia, así contada, no era cierta, pues en realidad al cerebro se le había pedido que buscara gatos y lo noticiable del tema es que había aprendido a reconocerlos él solo. Para mí esta información era importante porque parecía legitimar el creciente e inquietante poder de la comunidad felina en la Red. Google lo avala y lo aprueba (Si Google hubiese sido coherente hubiese puesto al cerebro artificial a buscar porno, por eso del número de resultados. Puede que la palabra pussy quedara lost in translation, quién sabe... De todos modos, es bien sabido que los videos y fotos de gatos en Internet son el porno de los que tienen fobia al porno.)

 Desde siempre, el ser humano ha sentido fijación por los animales. Antes incluso de tener mascotas esto ya esa así. Yo estoy convencido de que las pinturas paleolíticas eran una especie de Youtube cavernario en el que los trogloditas se enternecían viendo las figuras de ciervos y mamuts haciendo cucamonas en las paredes. Por supuesto, no estaban los tiempos para sutilezas, así que lo de los gatitos que hablan y los perros que sueñan que corren tendría que esperar. Luego vino la domesticación: los animales ayudaban al hombre en sus tareas a cambio de comida, protección y una mano amiga en la parte posterior de sus orejas. A partir de este momento los animales domésticos pasaron a ser mascotas, se fueron aburguesando y aprendieron a hacer cosas cada vez menos útiles.

 Hoy en día, uno tiene mascotas porque al contrario de los humanos, son predecibles y fieles, y porque nunca te cuestionan nada y se ven obligadas a tolerarte. Los animales son brutalmente francos, pero basta con no molestarlos para que te cojan cariño. Con las personas no ocurre lo mismo. La franqueza hoy en día se valora de una forma extraña: Cada vez veo a más gente defender un tipo de sinceridad campechana que se hace muy desagradable y desde luego, poco amistosa. Un amigo que te dice a la cara que eres un mierda no es ni amigo ni nada. Ignoro si un gato, un perro, una tortuga o un hurón piensan esto, pero si lo piensan, desde luego se lo callan. Yo no quiero que mis amigos sean francos conmigo. Odiaría que lo fueran, qué aburrido. Yo necesito que mis amigos me sepan mentir bien, que me mantengan entretenido, que me alegren la vida con historias extraordinarias. Yo nunca preguntaré si son verdad o no, siempre y cuando parezcan reales. Y si tuviera un animal de compañía, yo no le pediría tanto. 

 Que a uno le gusten las mascotas puede tener más que ver con la necesidad de sentirse querido que con el amor por los animales. De hecho, a muchísima gente se la suda cualquier bicho viviente al que no puedan abrazar y hacer carantoñas. Cuando metemos la cabeza de un gatito en una tostada estamos fingiendo que ese animal tiene un algo especial que lo hace más gracioso y más humano, y por lo tanto más divertido. Todos los animales deberían aprender a hacer trucos para asegurar su supervivencia. Está claro que si los osos panda gruñeran algo parecido a"oh don Piano", el grueso de la población se volcaría en su conservación. Es triste, pero es así. Deberíamos entender que nosotros no somos una excepción. No sólo tendremos más amigos si somos capaces de entretenerlos con habilidades o historias asombrosas, sino que posiblemente, en un futuro, esas mismas habilidades a algunos nos permitan sobrevivir cuando los cerebros artificiales de Google decidan que ya se han aburrido de nuestra previsible falta de talento.

Originalmente escrito e ilustrado para la revista Vanidad, septiembre de 2012

13 sept 2012

Tronistas

Colegas machotes


Hace unos días subí a Fauna Mongola un dibujo que me encanta. Lo había hecho este verano, pero como no había retomado (por enésima vez) el blog no podía hacer nada con él. Como lo hice en pleno agosto tiene colores muy veraniegos, como de polo de La Menorquina, que son los mejores.

paquetes tronistas
Mañana, viernes 14 estaré exponiendo unos cuantos dibujos de Fauna Mongola en la galería Factoría de Arte y Desarrollo, hechos a lápices de colores o tinta, que es el estado previo que tienen antes de ser terminados a ordenador. Podéis ver, por ejemplo, a mi colegas machotes de aquí arriba hechos a tinta china en su encarnación original. Siempre hay cosas que el dibujo pierde al aplicarle color, y para mí, muchas veces desearía haberlo dejado en la simplicidad original. Ese aspecto más "rústico", más "tosco", se pierde muchas veces en el estado definitivo. Cuestión de prioridades, supongo.

Colegas machotes

10 sept 2012

Vivir del cuento

Vanidad- sept 2012
La mía la primera generación engañada de la posmodernidad. La ficción, y también la ciencia, de los años 50, 60, 70 y 80 nos habían vendido una idea de futuro que en nada se parece al mundo actual. Ciudades en la luna, pijamas de papel albal, esas cosas. EL FUTURO, con mayúsculas. No lo que está por venir, sino un fragmento de tiempo perfectamente delimitado, una nueva era. Se suponía que el segundo milenio sería el umbral, y la galaxia la frontera. Seres humanos semirobóticos de emociones controladas y ademanes manequinescos.

Mi gozo en un pozo. Cuando llegó el momento de ser mayor, la promesa de una utopía tecnológica había sido reemplazada por la promesa de que todos podíamos ser celebrities, o rock stars. EL FUTURO era un concurso de popularidad en las nuevas redes sociales, fotos de comida de aspecto vintage, y ropa que aparenta ser de nuestros padres. Pero también era una afición desmedida por crear, por descubrir y compartir. De repente, todo el mundo quería ser DJ, fotógrafo, ilustrador, crítico musical, escritor.

¿Y qué pasa entonces? Pues que mucha gente se ríe. Se ríe de ellos. A veces se indignan. "Todos los jóvenes quieren ser blogueros, diseñadores... " dicen. Lo dicen con inquina, con desprecio. Hay chistes en facebook. Se oye en la calle. La gente quiere jóvenes que den el callo y que les saquen de la crisis. Pero es que, en geneal, un porcentaje muy elevado de españoles desconfían profundamente de cualquier manifestacióna artística o cultural. "Los músicos son unos vagos" escriben indignados como comentario en cualquier periódico online.

Vale que no todo el mundo tiene las mismas aptitudes, o ganas, o perseverancia como para conseguir una voz propia y poder vivir de ello. Pero una sociedad donde muchas personas se esfuerzan por crear o por entretener a los demás, a mí desde luego no me parece una sociedad sin metas o sin miras al futuro sino todo lo contrario. No me parece nada triste ni patético que todo el mundo lo intente, y a la vez, aprenda a valorar el trabajo de los demás. Un aspirante a músico es el primero en consumir música, en comprar discos y asistir a conciertos. Un aspirante a escritor descubre a otros escritores leyendo, y hace que la escena sea mayor y más fuerte. No sé. Ojalá todo el mundo tuviera algo diferente que decir. Sí; ojalá pudiera disfrutar de las ilustraciones de un millón de ilustradores diferentes, ojalá un millón de fotógrafos retrataran el Templo de Debod de un millón de formas diferentes. Ojalá el número de músicos o Djs fuera tan elevado que pudiera descubrir cada día una canción para levantarme alegre y olvidarme del lío en el que la gente seria nos ha metido a todos.

Va a resultar que el futuro es un páramo desierto repleto de artistas. Ni robots ni coches voladores. Pues bueno. Ya que nos vamos todo a tomar por culo, que por lo menos sea de forma bonita.

Originalmente escrito para la revista Vanidad, sept 2012

7 sept 2012

Fauna Mongola otra vez



Ha sido un agosto productivo y he podido empezar varios dibujos de Fauna Mongola, que iré subiendo poco a poco. Volver con algo en septiembre siempre parece como empezar el cole de nuevo, y es una sensación que echaba de menos. Porque seamos sinceros, los últimos días del verano siempre eran aburridos. Lo malo es que al días 3 de clase ya estaba deseando que volvieran las vacaciones.

Pero ese no es el tema. Una de las razones por las que abrí este blog es poder desencorsetarme de la estructura tan rígida de Fauna Mongola y mostrar ciertos detalles que, o por falta de espacio o por el reducido tamaño de imagen pasan desapercibidos. Primeros planos de los problemas de piel del Señor Lobo, por ejemplo. A pesar de que mantiene un look juvenil no puede disimular que los años no pasan en balde.

¿De dónde viene con la mochila a las cinco? ¿Qué demonios hace con una mochila a las cinco? No tengo ni idea, la verdad. Pero hay más preguntas que ni yo, que lo conozco de toda la vida, de 10 años o más, no sé responder. ¿Quién demonios cree que es buena idea subir a Instagram una foto de dos huevos fritos? O sea,  las fotos de comida de Instagram sirven para vender la gran carambola: Aparte de tener una sensibilidad estética increíble (cada uno de los filtros de fotografía pone el estado de ánimo por mi) soy un partidazo porque cocino así de bien. Le pongo amor a las cosas. Cocino para mí, pero mañana podría ser para ti." Eso dice una foto de comida. Pero dos miserables huevo fritos. Esfuérzate, cabrón, pon más esfuerzo en venderte!
La verdad es que acabé por cogerle mucho cariño al personaje. Soy un poco Señor Lobo y no lo reconoceré fácilmente, pero es así. No soy el único que le tiene aprecio al viejo gruñón. Misteriosamente, conserva una puñado de amigos del colegio que le siguen llamando fielmente, y le hacen pasarlo bien a regañadientes. Pero sobre todo, tiene a su gato, al que no le he puesto nombre aún, que es lo que más me ha gustado dibujar de toda la entrada